Sin bañador

“Conectando a dos personas con sólo seis enlaces”

Con nuestro nombre buscamos transmitir una sensación, un entorno emocional en el que los demás puedan identificarse porque practicamos un modelo de comunicación humanizada donde tú eres el protagonista.

Quedar a las seis es un guiño a la teoría “Seis Grados de Separación” propuesta en 1929 por el escritor húngaro Frigyes Karinthy. En una corta historia llamada Chains, prueba que el mundo es un pañuelo, es decir, que cualquiera puede estar conectado a otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de seis intermediarios ya que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena.

El software germinal de las redes sociales parte de esta teoría. Encontrarnos en la playa con los demás, con otros, contigo… tan solo es una metáfora del sentimiento que aglutina a los usuarios de las redes sociales: intereses comunes y compartidos desde las emociones.

NUESTRO MODELO DE COMUNICACIÓN

Somos muchas cosas pero sobre todo somos flexibles porque practicamos una comunicación horizontal basada en la participación, donde la creatividad no es una expresión individual, sino un espacio colectivo de comunicación.

Unos dicen que somos una agencia de comunicación que combina el modelo de comunicación convencional con el marketing interactivo a pie de calle o en  Internet. Otros nos ven como un laboratorio de ideas donde la creación está abierta a nuevos lenguajes y modos de producción, que mezclan técnicas de dinamización para fortalecer procesos colectivos, con estrategias de comunicación que garantizan resultados medibles.

¿CÓMO LO HACEMOS?

Nuestras estrategias de comunicación están basadas en las conversaciones sociales, lo que dicen los destinatarios de nuestros clientes y nuestros clientes de ellos.

¿Cómo lo hacemos? Desarrollamos un proceso propio que garantiza:

  • Que los que ya conocen el mensaje se lo cuenten a otros de su entorno
  • Que los que todavía no lo conocen se interesen y hablen de ello

Practicamos el boca-oreja. Esto siempre ha existido pero hoy, con las nuevas tecnologías y la red, el mensaje se propaga de forma más eficiente: una comunicación emocional que acerca a las personas para que formen redes sociales de acción que alimenten el sentimiento de comunidad, de pertenencia; requisito necesario para que se multiplique el mensaje.